martes, 18 de diciembre de 2012

Navidad: el decálogo

Quizá os sorprenda un regreso tan violento. Así se hacen las cosas. O se hacen así o no se hacen. OLA KE ASE? (estamos bebiendo de la nueva cultura pop). Nosotros hacemos lo que nos viene en gana, o lo que nos permiten nuestros superiores. Como no tenemos superiores, hacemos lo que nos viene en gana.

Aclaradas las cosas, entremos en materia:

Para unas fechas tan señaladas hemos creído conveniente explicaros qué hay que hacer para que las fiestas navideñas pasen de ser maravillosas a ser LA CULMINACIÓN DE LA FELICIDAD EN TODO SU ALCANCE SIDERAL. TOP TEN. Para ello hemos diseñado un plan quirúrgico de actividades que harán las delicias de vuestra comunidad. Ya sea judía o rastafaray. 

ACTIVIDAD NÚMERO UNO: La fiesta de hacer cosas altamente peligrosas antes de Navidad. 
En el hogar de Lapino y Canardo esta fiesta se celebra desde tiempos inmemoriales. Consiste en: construir todo un mundo mágico de ilusión y alegría e implicarse profundamente en él. Este mundo es falso. La vuelta a la realidad puede ser trágica. Por suerte, llega la Navidad y con ella los regalos. Si la implicación ha sido excesiva hasta el punto de llegar a la disociación de la realidad y LO MÁGICO, te quedan unos días de vacaciones para recuperarte. Seguro que tu familia te apoya. Es mejor que te pase esto ahora que en mayo. 

ACTIVIDAD NÚMERO DOS: El ponche duro. 
El ponche duro consiste en hacer un ponche a base de cosas duras, no líquidas. Por ejemplo: una de las recetas con más solera en casa de Lapino y Canardo es: el ponche Buckingham: 3 partes de:3:partes:de:3. El 3 no es algo duro porque es algo abstracto. A ver si captáis dónde está la broma. Está muy bueno.

ACTIVIDAD NÚMERO TRES: El destino de Santa Claus.
Hay que hacer una Ouija la noche del 24 al 25 de diciembre (nochebuena). Cuando aparezca el espíritu hay que preguntarle: ¿Después de ir a mi casa, a qué casa irá Santa Claus, concretamente? Probablemente, la Ouija no te dirá nada. Hay que ser perseverante. La nochebuena es larga. 

ACTIVIDAD NÚMERO CUATRO: Los turrones.
Los turrones, habitualmente, son de almendra. Te proponemos un giro dramático para darle un toque exótico a las festividades. Qué nos decís si decimos TURRÓN DE TURRÓN? EL METATURRÓN!

ACTIVIDAD NÚMERO CINCO: La ducha a deshoras. 
Llegan las 22.30 de la noche. El foie y los langostinos van dejando paso a la sopa de galets. La familia alcanza el clímax de unidad espiritual. Ha llegado el momento de sorprender a propios y extraños. Tómate una larga y relajante ducha para celebrar el paso al segundo plato desde la intimidad del baño. Exige que te traigan el plato de sopa al baño. Es Navidad. 

ACTIVIDAD NÚMERO SEIS: La misa del gallo, revisited. 
Accede a tu templo habitual por la sacristía vestido de sacerdote y somete al cura a tu voluntad litúrgica a través de argumentos irrefutables. Puedes hacer la misa que más te guste. Puedes leer tus versículos preferidos. Win/win (el sacerdote ostenta un rango mayor que el cura. Partes con ventaja). 

ACTIVIDAD NÚMERO SIETE. El despertar navideño fallido.
Después de los turrones de nochebuena, cuando todo el mundo se haya acostado y el hogar esté en silencio, adelanta todos los relojes y calendarios 24 horas. Cuando el día amanezca y la familia salte de la cama jolgoriosa esperando encontrar los regalos -que tú habrás escondido previamente- hay que reprocharles con mucha violencia que hayan dormido 24 horas y por tanto, se hayan saltado la Navidad. Es decir: Te han robado la Navidad. Házselo pagar. ¡Qué risas!

ACTIVIDAD NÚMERO OCHO. Villancicos hi-fi.
Adquiere un reproductor musical de muy alta calidad. El más caro del mercado. Hazte con las copias máster de las grabaciones originales de los mejores villancicos internacionales. Reúne a los tuyos entorno al subwoofer. Corta los agudos. Sube los bajos. Cierra los ojos. Trans. 

ACTIVIDAD NÚMERO NUEVE: 4 momentos especiales. 
1: El sangrado. Algo que no se hace desde la Edad Media. Pero en nuestros corazones sigue muy vivo. 
2: La calefacción demasiado alta. Nos desnudamos. ¡Ufff, qué apuro! ;) 
3: Cocción lenta. El rosbif no estará listo hasta el 28 de diciembre. Habrá que esperar. 
4: El ejército. Tropas de élite entrando por el balcón de tu casa en el momento más oportuno. La seguridad de los tuyos está garantizada. 

ACTIVIDAD NÚMERO DIEZ: Marcharse con Ramón.
Si no sabes con quien irte: ¡No lo dudes!  

lunes, 6 de agosto de 2012

El viaje de Pachín o el cambio de valores del paradigma científico (Parte V: Final)

Día 6. 28 de julio.

Nos ha llevado 26 largos días llegar a Brasil. Finalmente hemos encontrado a Pachín. Efectivamente, estaba en el Prica de Sao José do Rio Preto. El magnetoscopión está roto. No sabemos que será de nosotros después de cumplir nuestro objetivo vital. Pachín está dentro de un bote de cristal. Es muy pequeño. Más de lo que nos esperábamos. Tiene alas, luego puede volar. Dice cosas. Pero el magnetoscopión está roto y no podemos descifrarlas. Lamentablemente, dentro del bote de cristal, no hay mucho aire. Es posible que Pachín muera en breve. La expedición ha sido un fracaso sonado. La comunidad científica está muy mosca. ¡Tranquilos! Se les pasará enseguida. Cuando vean el próximo número especial monográfico de la revista Nature. En él expondremos unas cuantas anécdotas seleccionadas de nuestro viaje que, si bien no explicarán el cambio de valores del paradigma científico, harán las delicias del lector más exigente.

Por ejemplo:

1) Cuando tuvimos que amarrar el barco a un árbol y una ciclista tuvo un pequeño accidente tratando de saltar las amarras. Se dio un golpe en la rodilla. JAJAJAJAJA!!!!!1 XD LOL

2) El día que cruzamos el cabo de Buena Esperanza en plena noche. Lapino llevaba gafas de sol. ¡Y ERA DE NOCHE! JAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!1!"!!1 LOOOOL

3) Canardo, muy hambriento, intentó encender el magnetoscopión. Pero en realidad, ¡LO QUE QUERÍA ENCENDER ERA EL HORNO! Ay, Canardo, ¡El hambre te juega malas pasadas! :D

Agradecemos la desinteresada colaboración de Iberdrola, Pans & Company, las Ratas, Barcos Nicols, RTVE, Nature, Rolfer Magnetoscopions, Winchester, Languedoc-Roussillon, Ministerio de Fomento, y a todos vosotros.

martes, 17 de julio de 2012

El viaje de Pachín o el cambio de valores del paradigma científico (parte IV)

Día 5. 6 de julio.

10.30h. Hemos pasado las últimas 48 horas tratando de descifrar el acertijo de las ratas. Por suerte, hemos podido comer. Ratas. Nos hemos comido a una rata ministro. Creemos tener la solución. Las ratas no nos lo pusieron fácil, pero finalmente podemos proclamar nuestra victoria sobre el Ratamundo.

Es evidente que, si tomamos la primera letra de cada verso de abajo arriba, obtenemos la secuencia LANOGAIDOBARPAC. En realidad, se trata de un complejo anagrama que oculta la ubicación real de Pachín. Nuestro extenso conocimiento lingüístico nos ha permitido barajar posibilidades en varios idiomas. Tras mucho debatir, hemos dado con la clave:

BA LAGOON DA PRICA

Que en portugués significa "dirígete a la laguna del Prica". Un cuidadoso trabajo de campo entre los autóctonos del sudeste francés nos ha permitido confirmar que en Francia no existe esta cadena de grandes almacenes. Íbamos, pues, en la dirección equivocada. Ha llegado el momento de amarrar nuestra nave y dar 180 grados al rumbo de nuestra expedición. Investigando en la biblioteca municipal, hemos descubierto que sólo hay dos Pricas con laguna en todo el mundo: el Prica Varadero y el Prica Sao José do Rio Preto. Puesto que el mensaje está en portugués, nos parece sensato dirigirnos a Brasil cuanto antes. Descartamos cualquier otra opción. Viento en popa. Hoy es un día que la ciencia podría celebrar en un futuro no muy lejano en el caso de que nuestras pesquisas sean correctas.

Festival de despedida en honor a la finalización de la etapa francesa de nuestra investigación científica. Si observáis las velas de nuestra nave detenidamente, podréis apreciar las ratas congeladas que mostramos a nuestros queridos admiradores franceses como muestra de respeto y agradecimiento. 
Hasta siempre, Francia. 

sábado, 7 de julio de 2012

El viaje de Pachín o el cambio de valores del paradigma científico (parte III)

Día 3. 4 de julio.

12.05h. Tras una acalorada deliberación, decidimos cooperar con las ratas; en el mundo de la ciencia, el fin siempre justifica los medios. Les lanzamos un segundo mensaje a través del megáfono:
- WHAT IS? (no dominamos a la perfección el lenguaje universal de la ciencia).
Largo rato después, vemos cómo un pequeñísimo tubito de papel emerge de la guarida ratonil. Se trata de un mensaje apergaminado diminuto, imposible de leer a simple vista. Nos ponemos nuestros monóculos de magnificación visual Philips para descifrarlo. A continuación transcribimos el mensaje traducido del inglés:

"A cambio de nuestra información, exigimos:
1) El control total de la nave y de los instrumentos de navegación que ésta contiene.
2) Libre acceso al frigorífico, así como a la despensa de los alimentos.
3) Acatamiento total e incondicional de las órdenes de nuestro faraón.
4) Permisividad sin objeciones en cuanto a nuestros rituales funerarios (para nosotros es muy importante el correcto proceder en estas cuestiones).
Si cumplís con estas condiciones, el paradero de Pachín os será revelado".

13.30h. Rápidamente urdimos un plan. Por suerte, Lapino es un virtuoso de la flauta de pan. Y esta vez su don servirá para algo más importante que amenizar nuestras amargas noches en cubierta. El plan es el siguiente:

Les cederemos las llaves del barco y del frigorífico en señal de nuestra buena voluntad. Las ratas, satisfechas, nos revelarán el paradero de nuestro objetivo. Como festejo de reconciliación, Lapino tocará su instrumento a través del megáfono a la vez que Canardo le seguirá rítmicamente tocando palmas. Al son de la alegre melodía, las ratas deberían seguirnos, sumidas en un estado semiinconsciente, hasta el frigorífico (el cual, recordemos, se halla vacío). Una vez allí: prisón y alimento. Ahora sólo falta decidir la melodía.

Ralph Strudell, el profesor de flauta de pan de Lapino.

14.00h. Tras mucho meditar, ya tenemos la melodía idónea: la pegadiza tonadilla de "All night long" de Lionel Richie repetida hasta el infinito. Trance.

14.45h. El plan ha funcionado parcialmente. Tenemos unas 12.500 ratas en el frigorífico, pero antes de caer en la sofisticada trampa, sólo nos han proporcionado un críptico acertijo sobre el paradero de Pachín:

Cuando voy
A comprar
Pan y caviar,
Rata gurmet soy,
Antes me digo,
Buen manjar
O prefiero ayunar.
Da por sentado, amigo,
Ilustre comensal:
A la mesa del
Gastrónomo ideal
Ostras y champán
No están nada mal
Así que compra
La comida en el Caprabo Diagonal.

16.45h. ¿Dónde estará Pachín?

viernes, 6 de julio de 2012

El viaje de Pachín o el cambio de valores del paradigma científico (parte II)

3 de julio. Día 2

23.40h. Catorce horas de tedioso viaje. El desánimo se apodera de la tripulación. Las ratas han empezado a roer el cadáver de nuestro joven ayudante francés contratado en el puerto. 13 años de trabajos forzados para terminar lanzado por una borda. No podíamos permitir que las ratas avanzaran más.

El ayudante francés. In memoriam.


00.30h. Nos arrepentimos profundamente de haber lanzado el cadáver por la borda. Y cuando decimos cadáver hablamos de alimento. Habíamos pensado en todo el equipamiento tecnológico pero nos olvidamos de la comida. Estamos pensando en abandonar nuestra gesta. ¿Demasiado pronto? De acuerdo, seguimos.

2.45h. Tremendamente hambriento, Canardo ha perseguido a una rata común (o eso parecía) que le ha conducido hasta su guarida, en lo más hondo de la bodega del navío. Canardo ha tratado de penetrar la entrada. La operación ha fracasado.

3.15h. Canardo decide usar el magnetoscopión para averiguar qué sucede en la guarida de la rata. Tremenda sorpresa: las ratas se organizan en una sociedad compleja. Tras una observación preliminar, pareciera que hay una rata suprema, el faraón de los roedores. En el estrato inmediatamente inferior se situarían las seis ratas ministro, seguidas por dieciocho ratones-sacerdote. En la base de la pirámide jerárquica, Canardo ha creído identificar unas doce mil ratas soldado. Debemos entrar en contacto con los líderes de esta sociedad subterránea antes de que destruyan nuestro proyecto.

4.26h. Tras ceder el timón a Canardo -pues alguien debe controlar la nave- Lapino, equipado con un megáfono, intenta establecer un primer contacto con lo que en adelante llamaremos el RATAMUNDO.
- Rats! Hello?
(en nuestras expediciones científicas siempre utilizamos el idioma internacional de la ciencia).
- We think that cooperation might be necessary for our survival. Please send one or two of your lower rank members.

6.30h. Hemos abandonado toda esperanza de comunicación con el ratamundo después de que Lapino haya lanzado nuestro mensaje a través del megáfono. Nos echamos en nuestras literas hambrientos, exhaustos, desesperanzados y más escépticos que nunca en cuanto a nuestra búsqueda científica. Y hambrientos.

9.40h. Un leve murmullo repetitivo despierta a Canardo. Éste se acerca hasta el magnetoscopión todavía enfocado al ratamundo. Éste es su informe de lo sucedido:

"El faraón rata sujeta un pequeño cono de papel. Tras él, los seis ministros lo siguen al unísono en un cántico fantasmal que parece sumirlos en un trance místico. Tras horas de escucha, logro identificar su mensaje. A continuación transcribo lo que ha podido registrar el magnetoscopión:

'We know Pachín's paradero.
We know Pachín's paradero.
WE KNOW PACHÍN'S PARADERO'.


Un ejemplar de rata-sacerdote captado por el magnetoscopión.

martes, 3 de julio de 2012

El viaje de Pachín o el cambio de valores del paradigma científico (parte I)

Los professores Lapino y Canardo inician su periplo fluvial. Finalmente, Pachín no se encuentra en el interespacio. Hemos recibido un burofax secreto que nos da pistas sobre el posible paradero de la misteriosa criatura atemporal. Con el objetivo general de profundizar en los entresijos del interespacio, los profesores se han hecho con una nave para surcar los canales del Languedoc-Roussillon, paradero más que probable de la huidiza cucaracha cuántica.

2 de julio. Día 1

Sabemos que toda la comunidad científica tiene los ojos puestos sobre nuestra expedición. Esta presión no nos amedrenta. Tenemos todas las herramientras necesarias para dar con nuestro objetivo, la revolución que cambiará el rumbo de la historia para siempre. Pero nos faltan algunos elementos clave: un magnetoscopión subfluvial Rolfer 500; una bombona de butano; un periscopio lineal de 35 mm; un rifle.  Por suerte, en el colmado del muelle nos hemos podido proveer de estos objetos de alta precisión. Ya estamos listos. Zarpamos hacia lo desconocido, lo insondable.

Magnetoscopión subfluvial Rolfer 500

Primer percance: Lapino ha disparado el rifle por error antes de zarpar, con la mala suerte de dar de lleno en el esternón del alcalde, que presidía la comitiva de despedida de la expedición científica más importante del siglo. Ha muerto en el acto. La policía, atónita, no ha osado detenernos por miedo a obstaculizar lo que probablemente sea el hallazgo definitivo. Pensaréis: over the top. No. Así pues, tomando conciencia de la trascendencia de los acontecimientos, la gendarmería francesa ha optado por el júbilo, apuntando sus armas al cielo y disparando en señal de congratulación. El pueblo se ha unido al festejo entonando la Marsellesa un tono más alto de lo habitual, mientras las campanas de la iglesia acompañaban esta eufórica celebración científica. No debemos olvidar que el alcalde yacía muerto en el suelo. Nuestra nave se alejaba por el canal contra el cielo sanguinolento de la puesta de sol mientras nosotros acoplábamos la bombona de butano al magnetoscopión. Que los dioses nos acompañen.

La muerte del alcalde: una tragedia necesaria.


lunes, 11 de junio de 2012

El interespacio: la cuarta dimensión

Cemento, vigas, rata, pelusilla, rata, vigas, cemento. No son cosas sueltas así porque sí. Estamos hablando de la cuarta dimensión. Un momento de sueño. Despertarse. Ver con claridad lo que quizá sea el mayor misterio de la historia del universo y de antes.


En un instante de clarividencia absoluta, creyendo que ya no sacaríamos más zumo de las naranjas -entiéndase por naranjas el concepto de día y por zumo el concepto de idea- mira tú por donde, los profesores Lapino y Canardo han descubierto la ubicación de la misteriosa y ampliamente ignorada cuarta dimensión.


¿Dónde, exactamente, se encuentra la cuarta dimensión?
La cuarta dimensión se encuentra en el espacio situado entre lo que ven tus ojos cuando miran hacia arriba estando en posición vertical en tu casa y lo que ven los ojos de tu vecino del piso de arriba si miran directamente hacia donde deberían cruzarse vuestras miradas en el caso de que la cuarta dimensión no existiera. Pero existe. Vaya si existe.

Lapino, enfundado en un guante humano, nos muestra el
camino hacia la cuarta dimensión.

Pero vayamos por partes:

¿Qué hay en la cuarta dimensión? Se trata de una pregunta que ni las mentes más claras de Occidente han sabido responder. Pero nosotros lo sabemos. Porque hemos abierto la cuarta dimensión. Con un martillo. Dentro hay, sobre todo:
                                                     a) Polvo
                                                     b) Miseria
                                                     c) Serrín
                                                     d) Vigas transversales
                                                     e) El uber misterio
                                                     f) Pachín, la cucaracha cuántica 

                                  

lunes, 1 de agosto de 2011

miércoles, 1 de junio de 2011

La burla del halcón

Amaneció. 
Quizá un poco más tarde que ayer, pero en cualquier caso, amaneció. 
Estaba en un sitio no muy habitual, casi extraño. Pero tampoco desconocido. De todos modos, era muy temprano y Pretzel no entendía muy bien cómo había llegado al banco. Estaba dentro de la oficina, y no en ese limbo entre el interior y la calle que es la zona de cajeros automáticos. ¿Estaba en la oficina del subdirector?
Los fluorescentes estaban apagados. Pero eso daba igual. Como estaba amaneciendo, los primeros rayos de sol se filtraban a través de una pequeña claraboya situada justo encima de su brazo izquierdo. 
Se levantó. Era muy temprano, y se frotó los ojos. Todos nos frotamos los ojos. Menos cuando tenemos algo en la mano. 
Pretzel tenía algo en la mano. Era un halcón. Brillante como el oro del monte Sinaí. ¿Estaba realmente en el banco? O quizá era mucho suponer: tal vez era un bufete de abogados o el despacho del director del zoológico de su ciudad. 
Pretzel no sabía dónde estaba. Descolgó el teléfono. Un teléfono fijo, con hilo enrollado. Gris. 


-¿Operadora?
-Estamos en el siglo XXI, Pretzel, no hay operadoras. 
-¿Pero cómo? ¿Con quién hablo entonces?
-¿No lo sabes? ¿De verdad no lo sabes, Pretzel?
-No.
-Estoy muy cerca. 
-Aquí no hay nadie. Estoy solo. 
-En tu mano.
-¿En mi mano qué?
-¿Qué hay en tu mano?
-Un halcón brillante. 
-Hola, Pretzel. Bienvenido. 

Pretzel dirigió la mirada a su mano izquierda. El halcón le miraba fijamente. De sus ojos emanaba una aureola fosforescente y su cuerpo irradiaba un calor reconfortante, como en esas noches de invierno junto al hogar. 

-Muy bien, Pretzel. Tenemos que salir de aquí. A partir de ahora tienes que confiar en mí. Tú serás mis alas.
-¿Quién habla? ¿Qué dices?
-Soy Yagson, El que Lleva la Llama. Soy el halcón que está en tu mano. El halcón que lleva la llama. 
-¿Qué quieres de mí? ¿Por qué yo?
-Demasiadas preguntas, Pretzel. Sácame de aquí. Lo que pase después está en tus manos. 

Pretzel se acercó a la puerta acristalada. Estaba abierta. Salió al hall (jol) y se encontró con el esqueleto de la ballena suspendido sobre su cabeza. No era un banco. NO ERA UN BANCO. 
Miró a su alrededor. Estaba rodeado de pequeñas alimañas disecadas con ojos de plástico. Se dirigió a lo que parecía la salida, como llevado por una fuerza magnética irresistible.

-¿Adónde nos dirijimos, Yagson?
-...
-¡Yagson, por Dios! ¡Necesito respuestas!
-...

Pretzel empezó a retroceder hacia la oficina para volver a coger el teléfono. Fue entonces cuando Yagson, con su pico dorado, le picoteó suavemente el bolsillo del pecho de su pijama. 

-¡Pues claro! ¡El móvil!

Pretzel acercó el móvil a su oreja. 

-¿Yagson? ¿Yagson?
-Sí, Pretzel. Estoy aquí. Pero la cháchara no cambiará nuestro destino. Tenemos que salir de aquí. 
-¡Pero ahora al menos podemos comunicarnos!
-LA CHÁCHARA NO CAMBIARÁ NUESTRO DESTINO. Sigue.
-¿Pero adónde vamos, Yagson? ¿Qué nos pasará?
-Si sigues los designios del monte Sinaí, Pretzel, si los seguimos, muy probablemente, los hijos de tus hijos te recuerden como Pretzel, el del zoo. Y no como EL ABUELO. 
-De acuerdo. 

Guiado por los rayos incandescentes que emanaban de los ojos del halcón Yagson, Pretzel se precipitó al foso de las focas, única salida del recinto. Se descolgó con su única mano libre por la ligera pendiente que llevaba al estanque helado, y tras nadar los siete metros que le separaban del muro de alta seguridad, trepó por la alambrada hasta salir por un pequeño orificio que los condujo directamente hasta la entrada principal del zoo. 


El móvil sonó. 

-¿Diga? ¿Quién es?
-Pretzel, por favor, aún es muy temprano. Soy Yagson. ¿Quién demonios quieres que sea a estas horas?
-Perdona, Yagson. Tienes razón. Ya estamos fuera, ¿y ahora qué?
-Ha llegado el momento, Pretzel. Deposítame en el suelo. 

Pretzel dejó al halcón que Lleva la Llama sobre el asfalto. El halcón le dirigió una última mirada fluorescente. Desplegó sus alas y, con un suave impulso, echó a volar. 

El cielo todavía estaba rojizo, el sol asomaba por el horizonte. Pretzel, con el teléfono pegado al oído, trataba de comunicarse con su nuevo amigo. Pero Yagson ya estaba muy lejos. El zoo se había quedado sin su halcón. 
  
  

lunes, 16 de mayo de 2011

La ida y venida de Fernand Fernand

Feernand, primo de Fernand, no conocía a su primo Fernand. Sin embargo, Fernand, por su parte, sabía de la existencia de su primo Feernand.
Esa mañana de lunes, después de un frugal desayuno a base de copos de avena y leche semidesnatada, Fernand salió al patio para cambiar el agua del pájaro. No sabía si el pájaro estaría ahí; era un pájaro.
Luego se fue a la gasolinera donde Mihuel trabajaba por las mañanas.



-Buenos días.
-Hola Mihuel. Lléname el bidón.
-Hoy tendré que cobrarte el servicio, Fernand.
-¿Qué servicio? ¿Qué dices, Mihuel?
-El boss, tío.
-¿Pero de qué coño estás hablando, Mihuel? ¿Qué es lo que ocurre?
-El boss me lo ha dicho, tío. Tengo que cobrarte el servicio. No podemos hacer como que no pasa nada.
Fernand entró en la tienda autoservicio. Caminó entre los estantes de dulces y aperitivos salados. Se respaldó contra la nevera y pensó en sus opciones:
1) Pago el servicio.
2) Voy a otra gasolinera.
3) Hago una llamada.
Mihuel comprobó si tenía bastante cambio para los clientes que esperaba durante el día. Era una vía muy transitada. Revisó su riñonera. Ese día llevaba demasiado dinero encima. Una cantidad obscena. Su riñonera contenía 35.000 euros. Se debió descontar la noche anterior.
Fernand salió de la tienda bastante enfadado y con varios paquetes de donettes en las manos. En los bolsillos llevaba unas latas. De berberechos.
-Mira Mihuel, no quiero tu gasolina. Estoy bastante cansado de todo esto. Vengo todos los días. Soy un cliente habitual. Me merezco algo más que esto.
-Lo siento Fernand, órdenes del boss.
-De acuerdo. ¿Qué te debo por todo esto?
-¿Te refieres a los donettes?
-Sí.
-¿Y lo que llevas en los bolsillos?
-Nunca te he dicho que no habría secretos entre nosotros.
-Vale.
-Pues de acuerdo.
Fernand le arrojó un billete y unas monedas. Lo suficiente.
-El boss me ha dicho que te cobre el servicio.
-Sea lo que sea, Mihuel, creo que con esto es suficiente.
-El boss no piensa lo mismo. Y no está de humor, Fernand, te lo aseguro.
Fernand no daba crédito a lo que estaba oyendo. Mihuel, impasible, contaba el primer cobro del día. Sólo atendía a sus manos.
-Al menos me dejarás hacer una llamada… Si no le importa al boss, claro…
-Fernand, somos amigos… ¿no?
-Supongo…
Fernand entró en la garita, descolgó el teléfono.
“¿Ahora qué? ¿Cómo salgo de ésta? ¡A la mierda! Tres cuatro cuatro cinco nueve dos seis cero cinco”.

***

-¿Diga?
-
-¿Diga?
-Hola…
-¿Quién es?
-Soy Fernand. Del valle
-Creo que se equivoca, amigo.
-¡No, por favor, espere, no cuelgue! Estoy buscando a alguien.
-Pues se ha equivocado de número.
-¿Está seguro? ¿Seguro?
-¿Con quién hablo?
-Fernand. Del valle.
-De acuerdo, Fernand. Del valle. ¿A quién está buscando?
-No busco a nadie. Busco ayuda.
-¿Cuál es el problema?
-El boss.
-
-Mi amigo Mihuel está intransigente. Dice que el boss…
-No me digas más, amigo. Dame diez minutos. Aguanta.

Fernand colgó. Mordisqueó un donette nevado. Abrió una lata de berberechos. No le apetecía. La tiró a la basura. La basura estaba un poco lejos y no acertó. Habían transcurrido cinco segundos. El tiempo pasaba despacio en la gasolinera de Mihuel.
Diez minutos después, el seat córdoba de Feernand se detenía ante el surtidor número 3. Del vehículo salió un hombre de dos metros quince, sin brazo izquierdo y con camiseta de Los Ángeles Lakers que, al ser de tirantes, dejaba al descubierto el muñón redondito.
-¿Quién me ha llamado?
-¿Quién eres? -preguntó Mihuel.
-¿Ya no existe el respeto en esta región? Soy un señor sin brazo.
Fernand emergió de la garita.
-Te he llamado yo.
A pesar de su diferencia de estatura, Fernand y Feernand presentaban unas similitudes físicas evidentes.
-¿Quién eres?  
-Soy Fernand. Del valle.
-Así que tú eres el tal Fernand. Del valle.
-Sí.
-Yo soy Feernand. De la loma.
-Lo sé.
-¿Cómo es posible?
-Tu abuela era mi abuela.
-¿Cómo es eso posible?
-Tu madre era hermana de mi madre.
-¿Estás hablando de incesto?
-No te equivoques, Feernand. No hay incesto alguno en este asunto.
-Y entonces, ¿cuál es el problema? ¿Para qué me molestáis a estas horas? He conducido con un solo brazo desde la loma.
-Has tardado diez minutos.
-La loma está cerca.

Mihuel estaba temblando. Las monedas tintineaban a la altura de su cadera.
-El boss lo ha dejado muy claro. Hay que pagar el servicio.

Feernand miró a su primo sin saber que era su primo. Fernand dijo:
-Feernand, eres mi primo. ¿Vas a dejar que el boss se salga con la suya? Somos familia, Feernand, por el amor de Dios. Somos familia. 
-¿Tienes algún apego a este hombre, Fernand?
-Por el amor de Dios, Feernand. Estamos hablando de temas de familia. Acaba con él.

Feernand levantó su muñón para coger impulso con su brazo bueno -su único brazo, en realidad-, en la mano del cual albergaba una grapadora muy pesada. Del tipo industrial. De un certero golpe en la cabeza sólo consiguió insertarle una grapa justo debajo del ojo, rompiéndole el pómulo. Mihuel mostraba más entereza de la que era de esperar, y apenas se tambaleó hasta que encontró el apoyo del surtidor número 4.
Feernand miró a Fernand a los ojos, le preguntó si confiaba en él y lo agarró de la mano. Cogió carrerilla y tras tres vueltas de impulso se abalanzó con su muñón sobre un Mihuel aturdido y debilitado por la grapa. El golpe secreto tampoco resultó fatal.
-De acuerdo, Mihuel. ¿Qué dice el boss ahora?
-…Tenéis que pagar el servicio…
-Muy bien Mihuel. Quizá seas el empleado del mes, pero hoy se acaba el mes.
-El boss está en todas partes, amigos. Os está viendo ahora mismo. Aunque yo desaparezca, no os libraréis de pagar el servicio.
Fernand se encaramó a lomos de Feernand. Actuaron como un solo hombre. La llamada de la sangre. Fernand se impulsó hacia delante. Feernand se impulsó hacia atrás. Y de la fuerza centrífuga resultó un aro de fuego divino, de una temperatura muy alta.
El aro envolvió a Mihuel quien, anticipando los tormentos del infierno, se retorció hasta quedar reducido a un amasijo de hierros, mostrando su verdadera naturaleza: un robot.
-Mi único amigo -dijo Fernand Fernand.
-Y era un robot -susurró Feernand.
-Malditos robots. ¿Es un pájaro realmente un pájaro?

jueves, 14 de abril de 2011

Lo antiguo

Querido lector,

Tras una pasión gráfica tan desenfrenada, notábamos que nuestra relación contigo se iba enfriando un poco. Este blog había dejado de ser una bonita historia de amor entre TÚ y NOSOTROS. Volvamos a ser novios. Olvidemos viejas rencillas y lleguemos a la segunda base. ¡STRIKE! ¿ELIMINADO? No, no, el amor no entiende de perdedores. Todos somos ganadores en el gran partido del corazón.

Volvamos a las viejas costumbres. Esas que habían hecho de nosotros perros viejos.¿Viejos como qué? Como las cosas que vamos a contarte a continuación.

1. Antaño, pero no tanto, los hombres medievales untaban sus espadas con miel para, en caso de tener hambre en el campo de batalla, poder untarse unas rebanadas de pan.

2. Hace mucho, muchísimo tiempo, las damas de la corte solían tocar adagios de forma alegretto. Era una pasada.

3. En los albores de la humanidad, todos los animales eran reproductibles entre sí. Las cosas se confundieron mucho, cayó un meteorito y los puso a todos en su sitio.

4. Justo después del Big Bang, los pequeños renacuajos y las primeras estrellas se fundieron en lo que resultó ser LAS RANAS PLANETARIAS.

5. En el siglo XIII, Tomás de Aquino completa una actuación notable al encestar 26 puntos y capturar 9 rebotes con 2 asistencias. "Un partido para el recuerdo", según Dante Alighieri. 


6. En la época de los paisajes, Manolo Cabezabolo reunió a su orquesta para conmemorar los 15 años de la primera edición de "La Pasión Turca" (Antonio Gala). 


7. En la era cuaternaria, cuando menos te lo esperabas, te comía un dinosaurio. 


8. Hacia finales del primer milenio, la economía mundial se derrumbó porque las monedas eran muy grandes y las ranuras de las huchas muy pequeñas. Nadie podía ahorrar. Todos pobres. Todos iguales. 


9. Durante el reinado de Alfonso X, Malcolm le retó a una batalla mortal, de la cual salió victorioso. Como trofeo de guerra, pues, se quedó con su apellido. 




10. Hace muy poco, pero lo suficiente como para que sea antiguo, los ríos se convirtieron en lava, de las fuentes manaron culebras, las alimañas invadieron casas y cultivos, de las fauces de la tierra surgieron los jinetes del apocalipsis, los mares se tiñeron de sangre, las tinieblas emergieron del averno, la música de los astros se convirtió en un lamento cósmico, la ruin zafiedad engendró monstruos mitológicos, la rueda del tiempo amenazó con detener su perpetuo girar y las grullas cantaron al alba la melodía del fin de los tiempos. Pero todo esto pasó por la noche en Australia, así que por aquí nadie se enteró. 


Ahora, querido lector, cuéntanos: ¿sabes tú algo de lo antiguo que los profesores lapino y canardo desconozcan? Vaya por delante que es improbable, pero adelante, comparte tus conocimientos con los otros lectores del blog. 

jueves, 17 de marzo de 2011

domingo, 27 de febrero de 2011

domingo, 16 de enero de 2011

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La decadencia del amor verdadero con los animales

Hasta entonces nunca había amado. Sé enamoró de un cocker. Perdidamente. No podía dejar de escribir su nombre en su libreta. Pablo Picasso. Pablo Picasso. Pablo Picasso. Como el pintor. SE HABÍA ENAMORADO DE PABLO PICASSO. El perro Pablo Picasso. Un magnífico ejemplar.

En junio lo invitó a pasear. Pablo Picasso no estaba por la labor. Le interesaba la comida y una pequeña bola de lana que tenía en un rincón de la salita. Ante el desdén que le mostraba, quiso pasar a la segunda fase del cortejo.

Lo invitó a ir de viaje a Roma. Pablo Picasso no estaba para gaitas. No estaba muy contento. Que digamos. Así que la cosa quedó ahí. No avanzó.

Hasta que, por fin, un poco ebrio, decidió besar sus dulces labios sin previo aviso. El influjo de Afrodita, las mieles del Olimpo, el sendero eterno de la pasión. Así sin más.

Pablo Picasso, desprevenido. El amor no correspondido. Más cortante que la más afilada de las dagas. Los caninos del noble can sesgan de un certero mordisco los labios ardientes del joven devoto.

Sangre derramada.

Amor cincelado.

La pasión nunca fue tan digna de su nombre. El climax de los climaxes. La primera y la última vez. El único instante por el que valía la pena vivir. Trágicamente. Reconstrucción facial que valió la pena. Cirugía justificada. Quirófano del amor. Puntos de sutura de pasión. Convalecencia en el edén. Trágico mordisco revelador. Pablo Picasso. Un perro poco preparado para el amor.

La educación sentimental es básica.


martes, 23 de noviembre de 2010

Astucias y jugarretas para burlar al fisco

Amigo contribuyente,

Como ya sabrás, se acerca la fecha de rendir cuentas al Estado del Bienestar. ¡Rápido! Lee nuestros consejos y ahórrate más de un susto evitando dar tus monetis a quien no se las merece.

Truco 1: Violencia desatada.
Una de las jugarretas más sencillas es eliminar a todo aquel que reclame alguna de tus pertenencias. Cuando vayas a un bar y pidas un cacaolat, mata al camarero. Cuando el señor de al lado pregunte: "Pero por Dios, ¿Qué es lo que está usted haciendo? ¿Es que está enajenado, joven?", mata al señor de al lado. No te habrá pedido nada, pero está mostrando una clara complicidad con el fisco.

Truco 2: El mono.
El señor inspector llama a tu puerta. Tú, previamente, habrás comprado un monito por ebay. ¡No abras la puerta! Ve corriendo a la nevera y ábrela. Los monos tienen un miedo horrible e irracional de las neveras abiertas. El mono huye despavorido por la ventana del tragaluz, previamente abierta, y no precisamente por casualidad. En ese momento, abre la puerta y, antes de que el señor inspector diga nada, pregúntale: "¿Mono? ¿Qué mono? ¡Aquí nunca ha habido ningún mono, señor! ¡Esto es una falta de respeto! Le tendré que pedir que se vaya. Si no, me veré obligado a llamar a las Fuerzas del Orden". Al inspector de Hacienda no le queda más remedio que volver a su casa.

Truco 3: Ascensor al infierno.
Equipa el ascensor de tu casa con unos pocos gadgets que quitarían las ganas de pedirte dinero hasta al más entregado de los recaudadores.
a) agujas yonkis en el suelo
b) luz ultravioleta
c) un juego de espejos que se multipliquen hasta el infinito como un pasadizo infernal
d) fotos de hitler
e) un ventilador muy fuerte, muy rápido, que también da miedo
f) paredes revestidas de gelatina royal. Por mucho que intentes trepar hasta la trampilla superior, no puedes.
g) altavoces con Kenny G sonando a un volumen excesivo
h) un armario transparente. Se ve lo que hay dentro. ¡DENTRO NO HAY NADA!


Truco 4. Mirar de reojo. 
Los trucos anteriores eran para principiantes. Este es EL truco. Llegado el momento de pagar, mira a tu pareja de reojo. Cuando te pregunte: "¿Por qué me miras de reojo, cari?", tú contesta: "Si no te estoy mirando de reojo". Ella/él te dirá, muy probablamente: "Sí lo haces, imbécil", a lo que tú, sin vacilar ni un momento, debes responder: "Si no fuera por tu dinero, nunca me habría casado contigo; ¿puedes pagar mis impuestos, por favor?" Si te quiere de verdad, los pagará. Ya está. Salvado.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Las cosas que te has perdido del verano 2010


Summer Romance
El verano ya no es;
oh, no es. ¡Oh, ya no es!
¿Desde cuándo ya no es?
-oh, no es. ¡Oh, ya no es!-
Desde el día veintitrés.
¿Del veintitrés de qué mes,
oh, no es, oh, ya no es?
De septiembre, creo que es.

¿Está usted seguro, don Arturo?
Sí, Fernando, se lo aseguro.
Pues me pone en un apuro,
porque quiero ir a la playa.
Con mi poni y mi cobaya,
con mi novia y un canguro.

Si leyeras las noticias
y estuvieras informado
ya te habrías enterado

de que hemos cambiado de estación.

***

Sí, amigos. A veces hay que enfrentarse a crudas realidades. El otoño ya llegó, ya llegó, ya llegó. Y durante este tiempo hemos podido hacer balance de nuestro summer of love. Nosotros nos lo hemos pasado muy bien. Pero vosotros, seguramente, no. ¿Por qué? Porque os habéis perdido las siguientes actividades/eventos/emociones/performances/vernissages/fiestaslocas/orgíasconropa/festivales/perforacionesdetúneles/robos/chalecosantibalas/visitasalginecólogo/circosmediáticos/robosconviolencia/robossinviolencia... y tantas y tantas otras diversiones de las que nosotros SÍ hemos podido disfrutar y que a continuación os detallamos para envidia y rabieta de nuestros lectores.

1. El festival del chorizo (Logroño, Wisconsin). Pocas personas conocen el Logroño de Wisconsin. Esta pequeña localidad alberga ni más ni menos que una iglesia, un colegio y un centro de atención primaria. En el centro de atención primaria se celebra el festival del chorizo más importante del mundo. Durante este encuentro gastronómico bianual, los profesores Lapino y Canardo fueron invitados a realizar una ponencia sobre las virtudes sanadoras del hilo que cuelga de la punta del chorizo. Fue un éxito rotundo.

2. Roller Coaster del Amor Carnal (Empuriabrava, Costa Brava). El Roller Coaster del Amor Carnal (RCAM) se celebra el día de solsticio de verano cuando la estrella polar se alinea con el pino del parque municipal del lado de la fuente. Esto pasa aproximadamente cada 750 años. Justo este verano, mientras vosotros estábais ocupados en vuestros ridículos quehaceres, los profesores Lapino y Canardo montaban en la efímera pero intensísima montaña rusa que traslada a un nirvana emocional del que muchos no salen. Nosotros hemos vuelto. Pero no os vamos a contar qué hemos visto. Lástima que la próxima vez que se celebre el RCAM estáreis todos muertos. Es una pasada.

3. Pantocrator de playa Bávaro (Frankfurt). Este emotivo festejo reúne a diez familias elegidas al azar entre la población mundial. Los hijos primogénitos varones agitan con vehemencia los brazos en una suerte de invocación mientras las madres saltan al ritmo de las panderetas que tocan los padres, al tiempo que las hijas recitan unos versos escritos por los hijos varones que agitan los brazos con vehemencia en una suerte de invocación mientras las madres saltan al ritmo de las panderetas.

4. Serenatas by night (Madeira, Lusitania). En esta edición, Joan Manuel Serrat nos ha deleitado con un repaso a sus mejores baladas heavys. El público, entregado, tuvo que ser evacuado debido a un pequeño incidente con la organización. Roque Teer, organizador del evento, nos relata su versión de los hechos: "Yo estaba callado y bastante tranquilo, cuando un señor de unos 73 años se puso a golpear con una violencia inaudita a diestro y siniestro. La gente estaba como loca. Gritando, saltando, sin saber si aquello formaba parte del espectáculo". Joan Manuel Serrat, sin embargo, quedó satisfecho: "Me lo he pasado muy bien. Me han dado unas pastas y una bolsita con pegatinas y cosas. Tocar en eventos como éste es lo que hace que me siga subiendo a los escenarios noche tras noche". 

5. Taller de hacer cosas en gruta (Grutas de Altimira, Altimira). Nunca hasta este verano se habían abierto las puertas de este fabuloso enclave prehistórico para realizar, de forma familiar y desenfadada, totalmente gratis y con agua gratis, talleres de hacer todas las cosas posibles del mundo. Entre muchas otras actividades, los participantes aprendieron a cantar fados en situaciones límite, a subrayar párrafos importantes sin haberlos leído, mantener una actitud positiva ante una mala digestión y a volcarse en los suyos a pesar de estar solos en el mundo. Los profesores Lapino y Canardo tuvieron la oportunidad de adentrarse en ese maravilloso inframundo para impartir un edificante taller de repostería aplicada a las artes marciales. Fue una pasada.

Esperamos que con estas indicaciones el verano que viene sea un poco más provechoso para todos nuestros lectores.

martes, 24 de agosto de 2010

Las cosas que no se han hecho: el decálogo

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1. Que no pare ninguno.

2. Abrir en canal las encías de un bebé para extraerle los dientes antes de que éstos afloren en su boca, evitando así que, al entrar en contacto con el aire, pierdan su blancura y brillo naturales. Todo esto para poder fabricar muebles y utensilios de cocina a base de una pasta resultante de dichos dientes machacados. Estos objetos serían muy blancos y muy brillantes, que al fin y al cabo es lo que le gusta al cliente exigente. (El bebé no muere).


3. Llenar una piscina durante la noche de super-glue 3, y no avisar a los usuarios. Esto sería para promocionar el producto. Una vez todos los usuarios pegados los unos a los otros, meterlos en un blister y venderlos en el mercado negro como esclavos empaquetados siguiendo la más estricta normativa europea de embalaje comercial.

4. Invertir toda una vida en utilizar toda la capacidad intelectual para hacer comparaciones, como: este plátano es como un vehículo del espacio; esta chica es como un vehículo del espacio; este vehículo del espacio es como un sueño. Y sin caer nunca en la repetición.

5. Tocar el piano como si fuera un violín, con un arco acariciando las teclas y a pesar de ver que no funciona, seguir intentándolo al tiempo que va aumentando el enfado. Este proceso iría retroalimentándose sin límite. El usuario moriría muy enfadado.

6. Plantar cuatrocientas hectáreas (el equivalente a 2.000.000 de rebanadas de pan bimbo) con objetos diferentes para ver qué crece. Y que de cada uno crezca un magnífico ejemplar de olivo. De todas las olivas producidas por los árboles, cuando te las comes, el hueso resulta ser una reproducción a escala del objeto plantado originariamente.

7. Abrir la nevera, y que a pesar de abrirla ésta quede cerrada.

8. Hacer un dibujo en el aire, con el dedo, y que en una subhasta de Christie's se venda por 25 millones de euros. La subhasta se celebra después de morir el dibujante.


9. Ponerse en el carril del medio del kilómetro 39 de la AP-7 y, sólo diciendo "¡para, para!", detener el tráfico de la autopista. Por efecto dominó, se colapsan primero las carreteras circundantes y, más adelante, todas las vías rodadas europeas. Ser insistente. También se puede hacer en un aeropuerto.


10. Comprar un zumo de piña de tetrabrik. En el envase pone "agitar antes de usar". Como no especifica en qué momento dejar de agitar para empezar a usar, agitar hasta el extremo en que los elementos que componen la bebida se desagregan por centrifugación. Entonces, poner en un recipiente cada uno de estos elementos y venderlos de nuevo al proveedor original. Riqueza infinita.

Todo lo demás se ha hecho.

martes, 17 de agosto de 2010

La gran revelación

Hace muchos años, en 1732, en un bosque de la parte más septentrional de un país muy lejano llamado con un nombre muy curioso, que con el paso del tiempo se ha perdido para nunca jamás ser recordado, salvo por unos pocos aldeanos del pueblo de al lado, que era un poco más pequeño, pero que albergaba unos pocos habitantes más porque las casas eran ligeramente más grandes.

                                             El alcalde
                                                               

Gracias.